miércoles, 24 de noviembre de 2010

Acróstico a Zurano y Romance

Sonetillo





                   Amigo Antonio Zurano
                   Lugar de Las Canalejas
                   Manos diestras que manejas
                   Al aceite con tu mano
                   Zurano tiene la clave
                   Atesora los secretos
                   Razones que mis respetos
                   Almacena en una nave



                   Zagal criado en el campo
                   Un buen sitio en que aprender
                   Río seco, desencanto
                   Al ver el amanecer
                   Nunca olvides que has de ser
                   Oro puro y óleo santo.


                                                        (Trinidad)



Para la Almazara de D. Antonio Zurano.


Corría el año dos mil
cuando planté unos olivos
que desde Jódar, Jaén
criados por mis amigos
hasta Águilas trasladé.

Al principio, de pequeños,
con cariño los cuidé
como a niños desvalidos
agua y estiércol eché
hoy que se encuentran crecidos
se muestran agradecidos
y su fruto coseché
que en la almazara molidos
por D. Antonio Zurano
en el remolque cargué
quinientos litros sobrados
de un líquido tan preciado
que por las manos de Vicen
volvieron embotellados.

Ya no es la primera vez
ni la última será
que recolecte mi oliva
y a Zurano volverá
donde espero ver a Vicen
que algún verso escuchará
y a cambio un beso abrazado
seguro que me dará
pues lo vale su sonrisa
y sus formas de mujer
por eso ha de merecer
que mane mi mente versos
que yo le pueda ofrecer
que una mujer de bandera
jamás se podrá ofender
cuando llegue Pedro Vera
y a la hora de moler
en su cara vuelva a ver
renacer la primavera.

                              (Trinidad)

sábado, 30 de octubre de 2010

Siete letras: "Águilas"

Siete letras tiene Águilas.
 (Para Lucía Hernández)

A: de “Alegría” que aporta su carnaval
G: de “Guapa” por sus calas y su mar
U: de “Universal” por nuestro Paco Rabal
I:  de “Inigualable” por su carácter cordial
L: de “Luz” en este mar de cristal
A: de “Amistad” de gente sana y jovial
S:  de “Sol” ¿Qué mas puedes esperar”?

Eso es AGUILAS, 7 letras que no podrás olvidar.

... Encuentro a Levante

         Te muestras con la noche
y llenas de incertidumbre mi vida.

         Siempre dispuesta mi atalaya
te trae a sus ventanas abiertas
                            (de par en par)
para conversar…


         El sábado escuché tu mensaje
lumínico, breve, escapado a Levante
                   donde siempre me esperas.

         A veces no te veo, pero te siento.
         Te siento oculto a todos
                                      (y a mi).

         A veces, imprecando tu abandono,
estrello mi enojo contra el aire,
contra la brisa del mar
                            … y contra mi conciencia.

         Sabes que no desespero. Te aguardo.

         Sé que llegará el momento
cierto, como la vida…
                            que espero.

                                      (Trinidad)

Sueño o deseo

Esa noche, al despedirnos, miré al cielo.
Estaba estrellado, exultante,
y algunas estrellas me hacían guiños,
                                          (o a mí me lo parecía)
llamaban mi atención, me decían cosas.

Entre todas ellas, tal vez, creo que sí,
                                          alguna era la tuya.
Lo creo por la intensidad de su brillo,
por la insistencia de su tintineo,
por su frescura y descaro,
por su fuerza, su belleza y misterio.

Las otras,
celosas del acontecimiento,
intentaron (con poco acierto),imitarla
pues son muchas las personas
a las que quiero y me quieren,
pero esa...  destacaba sobre el resto.

Tal vez fuera una ensoñación
                                propia de la hora.

Si, eso sería, una ensoñación.

Estamos en hemisferios diferentes.

O tal vez ni eso.

Tal vez sólo fue un deseo.

El deseo de continuar a tu lado.

Tal vez.

Hermoso deseo.

viernes, 29 de octubre de 2010

Para Rosica (Compañera)

Al llegar a San José
en septiembre 2004
¿sabéis lo que me encontré?
Esta Rosa, y la cuidé.

Cada mañana subía
con su coche “estartalao”
y a su vecina traía
“asustaica a su lao”.

A la hora del recreo
un buen día de invierno ”helao”
se formó un revoloteo
pues su coche había “pinchao”.

Nos pusimos a buscar
en su enorme maletero
y llegamos a encontrar
de todo menos dinero.

¿Y ahora qué hacemos Rosica,
esta rueda está muy mal?.
Ella, con su “sonrisica”
dijo: No la sé cambiar.

Tras buscar más de dos horas
quita y pon y sube y baja
se nos calmó la señora:
iba todo en una caja.

Regresamos al recreo
con todo solucionado
y a pesar del “pitorreo”
el tema quedó zanjado.

Pero el coche de Rosica
¡¡vaya joya de museo!!
mil papeles, “comidica”
mucho ruido y traqueteo
y ella como una “hormiguica”
que entre el polvo no la veo.

Luego con los “zagalicos”
la Rosa se transformaba,
los sentaba tan bonicos,
cualquier cuento les contaba
y los pobres “quietecicos”
viendo cómo se expresaba.

Ella en medio en una silla
se ponía a disertar
con Pepón y Pelusilla
y los arrancaba a cantar
cualquier canción muy sencilla.

Con sus historias viajaban
con un tren surcando el mar
y con un globo volaban
hasta la hora de almorzar
después la fila formaban
y al recreo a disfrutar.

Yo veía a la Rosica,
a la Isabel y a la Elena
y ella, al ser más “jovencica”
siempre con su “sonrisica”
de las tres era “la nena”.

Y a la hora del café
era todo un ritual
¡¡Yo ya no me tengo en pié
y tengo ganas de fumar!!

Y así pasaron los meses
desde el día en que llegué
y me he alegrado mil veces
del cigarro, del café,
de conocer a Rosica
y a la Elena y a Isabel.

Un abrazo.

                            (Trinidad.)