Sinuosas pinceladas
Oscuros valles sombríos
Fuentes de aguas heladas
Incultos campos baldíos
Agrado a tantas miradas
Mientras lucen las estrellas
Aromas esparce el aire
Resplandeciendo con ellas.
Tu cara cada mañana
Insinúa esa sonrisa
Nítida que te engalana.
Pedro Vera Sánchez, Trinidad