Entre la apariencia
y la realidad existe una negra zona que, por vasta y desconocida, suelo llamar
tierra de nadie, en la que habita la confusión y por la que vagan nuestras
ilusiones camino de ninguna parte.
Será por eso que
algunos besos no sepan a miel y nos quedemos con la hiel en los labios.
Y los sueños rotos.
Pedro Vera Sánchez,
Trinidad.