Nuestro amor,
ha seguido las
leyes
de la
naturaleza:
se cosechó en
otoño,
se plantó en
invierno
y está
germinando
en primavera.
Ahora
es el momento
de escuchar
los trinos de
los pájaros,
sonido que
habrá de acompañarnos
el resto de
nuestros días.
Es sonido
de trompetas
celestiales.
Es el regalo
que la madre
naturaleza
nos brindó por septiembre
envuelto en
aroma de algas
de la costa
mediterránea
que nos baña
cada día.
Pedro Vera Sánchez, Trinidad.
Pedro Vera Sánchez, Trinidad.