[Tarde de modelo en Carcaixent (Valencia), 22/05/2013]
En esta
tarde silenciosa de mayo
llegada la
hora en que la primavera
alza su mano
para despedirse,
la sala es
un bullir de pinceles
que, como
niños juguetones,
van haciendo
cabriolas sobre el bloc,
la tabla o
el lienzo que luce multicolor.
Una suave
música de fondo
nos regala
sus acordes que llegan,
cual
golondrinas vespertinas,
a posarse
sobre la noche de mi carne
rasgada en
jirones y ansiosa
de conocer
el idioma de tu cuerpo.
Tú, desnuda
sobre la peana,
eres todo un
derroche de belleza
que
enriquece las pupilas del artista,
ávido de
llenarte de palabras y caricias,
aferrado a
su pincel que estalla exultante
en ahogados
suspiros de tinta.
Tu sigilosa
quietud, propia y necesaria,
me
transporta a un mundo de ensoñación
en el que
tantas y tantas Evas moran,
a paraísos
de fértiles y ubérrimos parnasos
que para
ellos quisieran las más ilustres plumas.
Pero yo
estuve allí, en Carcaixent,
con Eva y
los artistas
y disfruté del
momento.
Pedro Vera Sánchez, Trinidad.