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jueves, 11 de julio de 2013

En estado de alienación.

Algún día seré famoso y acariciaré la gloria con mis manos.

Tendría lujosas mansiones, rodeadas de robustos muros, inaccesibles a miradas extrañas y envidiosas de mi poder, me zambulliría en solitarias playas paradisíacas, de doradas arenas, con la única compañía de las transparentes y cristalinas aguas del mar, ajeno al indiscreto objetivo de los miles de paparazzi que a diario me perseguirían y pasearía libremente rodeado de escoltas, guardaespaldas y diligentes secretarias atentas a cualesquiera de mis gestos, apetencias o sugerencias.

Algún día seré poseedor de ese y otros muchos otros premios que tan merecidos tengo.

Entre tanto, sólo puedo disponer de todos aquellos amigos que me quieren y valoran, no por lo que soy sino, más bien, por quién soy y siempre están dispuestos a ofrecerse a mis humildes  requerimientos.

El director del banco, que también es mi amigo,  cada día me repite, sin insistencia, que mi único problema es la falta de liquidez. A continuación me acompaña a una terraza colindante con la entidad y me invita a tomar un café o una cerveza en función de la hora del día en que le visito.

Acto seguido, arranco mi vieja vespino roja y regreso puntualmente a reunirme con la confortable y silenciosa soledad de mis árboles, cojo mi silla y la coloco bajo el pino de mi casa, a la sombra, entre la alegre algarabía de trinos de los pájaros que me acompañan en el descanso, medito, leo o escribo.

Es mi rutina, mi forma de vida.

Y soy feliz.

Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

viernes, 11 de enero de 2013

Como sabes que te quiero.

        Sé que tienes el tintero
en el que preño mi pluma;

también sabes que te quiero

como no quise a ninguna.



Que el quererte locamente

no es ninguna enfermedad

del cuerpo ni de la mente

ni es una fatalidad,

es tan simple y llanamente

saltar de felicidad

cuando te tengo presente.



Y si albergas cualquier duda

en lo que te estoy diciendo

ven junto a mí con premura

y verás que esta criatura

sale a tu encuentro corriendo

a abrazarte con ternura.

               Pedro Vera Sánchez, Trinidad.


miércoles, 26 de diciembre de 2012

Soy feliz...

        Soy feliz en mi locura

porque es locura de amor,

soy feliz en mi locura

porque mi boca procura

de tus besos su calor.



Soy feliz cuando te tengo

y tus besos me saturan,

soy feliz cuando te tengo

y en tu ausencia me entretengo

en adorar tu figura.



Porque tenerte es locura

y no tenerte es la nada

porque eres todo ternura

y sin tu amor no soy nada. 
                   
               Pedro Vera Sánchez, Trinidad.
     

lunes, 17 de diciembre de 2012

A María Antonia, modelo.

El humo del cigarrillo

(La Vila, Font D’Art 14/12/2012)



Miro el mapa de tu espalda,

tu cuello erguido, tu pelo…

miro tus brazos, recogidos,

en forma de abrazo, sobre tu vientre.



Te miro, te miro y me pierdo.



Me pierdo en mis recuerdos

y no hallo el camino

que me acerque a tu pose.



Tú, sólo tú, diosa de la noche

sobre el trono de Font D’Art,

llenas la sala con tu presencia.



Los artistas,

en su infructuoso intento

de plasmar tu figura,

se pierden en todos

y cada uno de los detalles

que te adornan y te hacen única.



Tú, sólo tú, diosa de la noche,

conoces los secretos que atesoras

mientras el artista,

confundido por el halo que te adorna,

ignora el color de tu sonrisa,

el calor de tu mirada

y la esencia de tu alma.



¡Diosa de la noche, imploro mi perdón

pues yo… tampoco he sido capaz

de descifrar tus secretos!



Culparé al humo que me ciega

para quedar libre de pecado

y así…

viviré feliz con tu recuerdo.



(Para María Antonia, modelo)

Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Deseo.

Que, como el sutil vuelo de la mariposa, seas capaz de posarte sobre cualquiera de los rincones en los que la felicidad del día se encuentre instalada y permanece ahí queda, como ausente, pero alerta para no desperdiciar ninguno de sus instantes.
            Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

miércoles, 17 de octubre de 2012

El XXIV de la serie.



(XXIV)   

Procura que tus amigos
sean felices
pero consciente, siempre,
de que ambas cosas
son gratuitas.

Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Cuerda reflexión en momentos de locura.

Renuncio a ser un cuerdo desdichado.
Permiteme continuar siendo un loco feliz.

Pedro Vera Sánchez, Trinidad.


viernes, 24 de agosto de 2012

A estas horas...


A estas horas,
aún te estarás acomodando
en lucha con la implacable mañana.

Pero los días son así
y la felicidad se obtiene
cuando,
tras vencer el hastío inicial,
ves colarse un rayo de sol
a través de la ventana.

Para llegar a tu estancia,
el sol, ha tenido previamente
que herir la superficie del cristal
y tú,
no has escuchado su grito.


Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

viernes, 3 de agosto de 2012

Y todo es realidad.

Qué distintos
son los sueños
de la realidad.

Dos rosas rosas adornan,
en un búcaro,
la mesa,
como salidas del jardín
de los sueños.

Una rosa roja sangra,
de felicidad,
esparciendo sus pétalos
sobre la cama
para cumplir un sueño.

La realidad:
dos corazones
ansiosos de amor
hoy rebosan alegría
en presencia de dos rosas rosas
mientras la rosa roja
se deshoja sobre la cama
suplicando que los besos
regresen cada fin de semana
a llenar dos corazones
que viven, ilusionados,
una ansiada realidad.

Y esa realidad,
tan terca y tan dulce,
está ahí,
aquí,
entre nosotros,
cada fin de semana.

Y todo parece un sueño.

Y todo es realidad.

Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

jueves, 31 de mayo de 2012

A modo de felicitación.


Que como el sutil vuelo de la alondra seas capaz de posarte sobre cualquiera de los rincones en los que la felicidad del día se encuentre instalada y permanece ahí queda, como ausente, pero alerta para no desperdiciar ninguno de sus instantes.
Pedro Vera Sánchez, Trinidad.