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martes, 21 de mayo de 2013

… en nuestra guarida.



Tus senos,
turgentes como montañas al alba,
afloran desnudos y sin pudor
al penetrar el sol en la alcoba.

Las sábanas,
arrugadas a un lado de la cama,
dejan tu cuerpo desprotegido,
indefenso a mi mirada,
bañado de luz,
inmenso mapa de trazos curvilíneos
como las trémulas auroras de primavera
que empuja este sol de mayo.

Te observo de nuevo
y me recreo en tus piernas,
abiertas a modo de abanico desplegado,
mostrando tu pubis,
fuente de mis inagotables deseos,
invitando a mis instintos
a continuar el viaje.

Te vuelvo a mirar, te giras
y me miras insinuando una sonrisa
tan sensual como perfecta.

El intenso olor de las tostadas,
presas en el tostador,
pasó desapercibido 
en el fragor de la batalla
del frotar de nuestros cuerpos
y la vehemencia de nuestros apasionados
y dulces besos.

El día continuó
en su lento e incansable caminar
saludando los tejados
y devorando las horas
ajeno a todo lo que sucedía

… en nuestra guarida.

viernes, 17 de mayo de 2013

Piedra de toque.



Salió una piedra volando
viendo yo quien la tiraba

y sin poder remediarlo

contra un cristal se estrellaba.



La piedra quedó perpleja

en un rincón de la sala

adornando una bandeja

que quedó muy mal parada.



Un pobre inválido anciano

miró y no pudo hacer nada

al tiempo que aquella mano

de su lado se alejaba.



Y la piedra, meditando,

en la bandeja abollada

con pena siguió llorando

y el brazo no dijo nada.



Salió una piedra volando

viendo yo quién la tiraba.

lunes, 13 de mayo de 2013

Que por mayo era...

Hoy puede ser un gran día.
Se acabó la historia de Los Amantes de Teruel.
¡Y tan contento!

sábado, 4 de mayo de 2013

Reincidente

Si por sentirme lleno de felicidad estoy actuando mal...
¡Culpad a mis amigos!
Pero ojo, seré reincidente una y mil veces mientras me muestren su mano tendida.

viernes, 3 de mayo de 2013

Noches de Oliva.



Una plaza fría,
una noche aciaga…

Noche de poesía
en la explanada de la iglesia
con niños correteando,
absortos en sus juegos
y ajenos a todo,
entremezclados con los versos
que alegraban las almas
esa noche.

Angels, Brines, Pessarrodona…
y yo, ausente en mi silla,
tan ignorado como feliz.

La noche apagó la fiesta,
bajamos del Raval
y nos sentamos en torno a un café
y unas raciones de tarta.

Todo terminó
con unos chupitos de Vodka azul.

Fue un final perfecto,
el último verso del poema
en las noches de Poefesta,
en las noches de Oliva.

martes, 30 de abril de 2013

La idea es ganar la guerra.

Al llegar al ocaso de este revuelto abril, me dispongo a hacer balance y, ¡oh, sorpresa! me encuentro exhausto.
Diversas batallas libradas, heridas múltiples de versos esparcidas en cada rindón del alma y todo como resultado de este calendario geográfico detallado:
- del 2 al 5 : Madrid. Dinosaurio y Libertad8, museos incluidos.
- 12, Moratalla: Café con versos.
- 19, Xàtiva: Pintura al carrer.
- 21, Valencia: En Chez Lyon con Salvador Pliego y Dolors Alberola.
- 22, Cieza: Presentación de Ingenios de Murcia.
- 23, Maratón poético en Murcia, con Cristián Minguez.
- 28, Comida poética en La Charca (Totana)
- 29, Los lunes bohemios de La Clásica.
Muchas batallas en diversos campos, un impresionante botín de hermosas imágenes para el alma, muchos espacios para reponer fuerzas juto a la tropa... 
Mucho ajetreo en esta lucha en pro de la difusión de la cultura, muchas batallas, repito.
Pero insatisfecho. 
Aún me queda "ganar la guerra" y en ello estoy.
Por suerte la tropa, mi tropa, está perfectamente adiestrada y responde siempre presurosa a cualquier alerta desde su trinchera de palabras.
Gracias poetas, gracias amigos, gracias a todos por estar ahí, sienpre atentos, siempre dispuestos.
Si continuamos con este empeño, tal vez no ganemos la guerra pero tengo seguro que ganaremos todas y cada una de las batallas que nos quedan por librar.
Por cierto, las dos próximas, viernes 3 y sábado 4 de mayo, en tierras almerienses: Faro Mesa Roldán, en Carboneras y Antas.

miércoles, 24 de abril de 2013

Mujer pública.



La llaman puta, mujer pública
sin saber de sus agallas
ni lo inhóspito que es su camino.

Hace de la intemperie su hogar
y anima las calles en la noche
para descansar en los brazos
del crápula que llega y,
a cambio de unas monedas
con las que sellar su boca,
sacia sus instintos animales
dejando tras él una estela ebúrnea
como marca de su hombría,
como azote, uno más en su legajo.

Mujer pública, puta,
que pisas la calle a diario
y sabes de su crudeza,
no mires al otro lado de la avenida,
no cruces la acera.

Al otro lado,
también hay vida pública.
Vida que nos ocupa los días y las noches
a tus vecinos y amantes
pero con pequeños matices
que la diferencian.

Tú estás presente  todos los días del año
a este lado de la acera.
Por el contrario, al otro lado de la avenida
no hay trabajo cada día,
las noches son más confortables
y están envueltas en lujosas sedas,
están regadas de cava
y nadan en la opulencia.
Sólo se dan cita en el tajo
cada cuatro años, como mucho.
¡Duro trabajo!

Pedro Vera (Trinidad)