Espacio abierto en el que intento plasmar las distintas vertientes poéticas, hasta donde modestamente alcanzo, pasando del amor al trovo, de la prosa al soneto...
Espero tus comentarios y sugerencias.
Hoy transmito lo que siento: alegría, confianza, ilusión, esperanza y… amor, mucho amor.
Nada más puedo ofrecer, no dispongo de otros bienes.
Este es mi caudal y esta mi dote.
Tu, por tu parte, me aportas la serenidad, la paz, la sensibilidad y el cariño que tanto tiempo he desaprovechado intentando hallar, sin conseguirlo, por equivocados senderos en los que, es cierto, guiado por espejismos, sólo hallé hermosas Evas dispuestas a ofrecerme sus jugosas manzanas.
Ahora comprendo que los sueños existen y la realidad, tan bella y diferente, también.
Por eso he anclado mi barca en tu puerto.
Pedro Vera Sánchez, Trinidad.
La mariposa no vuela cuando vive enamorada rebosante de alegría.
Si un día se desenamora, vuelve a reanudar su vuelo y vive, pensando en el día en que, en noches de desvelo, aguardaba hasta la aurora para ver si amanecía y el sol levantaba el velo que su alma oscurecía.
Ya reanudado su vuelo quiere encontrar el jardín, y una flor donde posarse, y fundir todo ese hielo que su alma aprisionaba.
La mariposa de nuevo recupera su alegría y espera ansiosa el momento de volver a enamorarse como lo hizo aquel día.