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viernes, 30 de mayo de 2014

Sentado en una esquina

Sentado en una esquina
veo caer la tarde
como reflejo pardo
de la luz en la charca.

Aquel espejo roto
no guarda tu figura,
distorsiona la estancia
y me roba el aliento.

Hoy tampoco ha llovido,
las nubes no se asoman
a este infierno de tierra,
solo el azul del cielo.

Sentado en esta esquina
no quiero resignarme
a dejar mis palabras
vagar en soledad.

Quitaré a mis cristales
el moho y la tristeza,
los lustraré de nuevo,
abriré las pupilas.

Tal vez mañana sea
de nuevo primavera,
tal vez la lluvia llegue
a empapar mi camisa.

Entonces correré
para calmar tu llanto,
llenarte de poesía

para matar tu sed.

Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

domingo, 2 de marzo de 2014

Del poema Primavera.

Bellos disfraces de alegría clara
cantando a la tarde
somnolienta al sol.

Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

jueves, 3 de marzo de 2011

La seda de tu piel

Poco a poco vimos que cayó la tarde
y la música siguió sonando queda
disfrutando el roce de tu piel de seda
observo atónito que mi cuerpo arde.

Tu mirada clavada en mis pupilas
quedaba en su camino remansada
mientras tú, a mis hombros abrazada,
mantenías mis ilusiones encendidas.

La tarde poco a poco se marchaba
llevándose la eterna sensación
de que aquella piel que acariciaba
ya no era la quimera, la ilusión
que en mi mente, como lastre, anduvo anclada
dejando herido mi maltrecho corazón.

                 Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

La tarde...


"Si quieres hallar en cualquier parte amistad,
dulzura y poesía, llévalas contigo"
(Georges Duhamel)


La tarde se ha presentado
agitada de hojas
y pensamientos al viento
entre tibios rayos de sol
que no llegan a calentar mi alma
ni mi enervado espíritu.

La tarde me priva
(de nuevo)
de tu presencia
de la dulzura de tu voz,
de tu musa y tu poesía.

Pero aún perdura
tu compañía en mi recuerdo,
y el silbido del viento
entre las ramas de los pinos,
y el vaivén de los rosales
esparciendo su aroma,
en esta tarde agitada de hojas
y pensamientos al viento.

Y en tu recuerdo van prendidos
los versos que atesora
el aroma de las rosas
que bailan en mi jardín.

Ha sido, pues,
una tarde de recuerdos,
una tarde de ausencias,
un decorado perfecto
como fondo de un poema.

Ha faltado la estructura
en esta tarde de tedio,
en esta tarde de otoño.

jueves, 14 de octubre de 2010

El poema de tu cuerpo

Tus cabellos se confunden
con los rayos de sol
que broncean la estancia
y doran el aire de la tarde.

Tus pies (desnudos)
juegan con la arena
erguidos como hipocampos
corriendo tras las olas.

Por lo demás…
eres tú misma,
tan bella, tan singular,
tan ágil como agua de río
que no cesa, que quiere
desandar su camino
para recrearse releyendo
el poema de tu cuerpo.

Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

La tarde se ha presentado...

Si quieres hallar en cualquier parte amistad,
dulzura y poesía, llévalas contigo
(Georges Duhamel)


La tarde se ha presentado
agitada de hojas
y pensamientos al viento
entre tibios rayos de sol
que no llegan a calentar mi alma
ni mi enervado espíritu.

La tarde me priva
(de nuevo)
de tu presencia
de la dulzura de tu voz,
de tu musa y tu poesía.

Pero aún perdura
tu compañía en mi recuerdo,
y el silbido del viento
entre las ramas de los pinos,
y el vaivén de los rosales
esparciendo su aroma,
en esta tarde agitada de hojas
y pensamientos al viento.

Y en tu recuerdo van prendidos
los versos que atesora
el aroma de las rosas
que bailan en mi jardín.

Ha sido, pues,
una tarde de recuerdos,
una tarde de ausencias,
un decorado perfecto
como fondo de un poema.

Ha faltado la estructura
en esta tarde de tedio,
en esta tarde de otoño.

Pedro Vera Sánchez, Trinidad.