jueves, 11 de abril de 2013

A María García Conde. (Soneto con estrambote)


Mis palabras, humildes cual jirones
Al aire vuelan libres, venturosas,
Respiran el aroma de las rosas
Inspirando, si existen, las razones,
Al amparo de tantos corazones,
Gacelas con sus liras tan preciosas,
Alarde que es envidia de las diosas
Regocijo de tantas sinrazones.
Compartes mi trabajo diligente
Irradias amistad, y es tu cultura
Alambique del verso incandescente,
Cabrestante para esta botadura,
Obenque que atenaza el verbo ardiente,
Noray que sujeta mi armadura.
Despido este soneto con tristeza
Es cierto, pues mereces más grandeza.

                                   Pedro Vera (Trinidad)

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