miércoles, 24 de abril de 2013

Mujer pública.



La llaman puta, mujer pública
sin saber de sus agallas

ni lo inhóspito que es su camino.



Hace de la intemperie su hogar

y anima las calles en la noche

para descansar en los brazos

del crápula que llega y,

a cambio de unas monedas

con las que sellar su boca,

sacia sus instintos animales

dejando tras él una estela ebúrnea

como marca de su hombría,

como azote, uno más en su legajo.



Mujer pública, puta,

que pisas la calle a diario

y sabes de su crudeza,

no mires al otro lado de la avenida,

no cruces la acera.



Al otro lado,

también hay vida pública.

Vida que nos ocupa los días y las noches

a tus vecinos y amantes

pero con pequeños matices

que la diferencian.



Tú estás presente  todos los días del año

a este lado de la acera.

Por el contrario, al otro lado de la avenida

no hay trabajo cada día,

las noches son más confortables

y están envueltas en lujosas sedas,

están regadas de cava

y nadan en la opulencia.

Sólo se dan cita en el tajo

cada cuatro años, como mucho.

¡Duro trabajo!

Pedro Vera (Trinidad)


16 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Como la vida misma amiga Magda.
      Las dos sociedades que conviven y se entremezclan día a día aunque, la mujer pública, no es más que la imagen que utilizo para referirme al otro grupo, la excusa digamos.
      Gracias por tu visita.
      Abrazos y ya va tocando vernos.

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  2. La "puta vida" frente a la "vida puta": vender el cuerpo para comer o comprar el alma de quien necesita vender su cuerpo para vivir. Prostituirse no es más que forzar la voluntad por la presión de la necesidad: bajo babosos compulsivos o ante capataces rijosos o tiranos.
    Dos aceras, frente a frente: en una las putas; en la otra, los clientes.

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    1. Gracias amigo por tu visita.
      Saludos desde Águilas.

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  3. Quizás el llamarle así es solo el reflejo de lo que pensamos de nosotros mismos, cómo llegar a ese punto en el que debes tomar fuerza y hacer lo que sea por seguir?, cómo dormir tranquilos si lo hemos permitido?

    Muy duro Pedro, más porque no es ficción y si una cruel realidad.

    Besos

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    1. Si querida Ame, tan duro como la vida.
      Lo malo es que existen esas "dos aceras" de la misma avenida en las que hay vida pública ¡y tan diferente!

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  4. Me olvidé, me ha encantado la imagen de cabecera que has puesto, me envuelve de dulzura y tranquilidad.

    mas besos

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    1. La imagen corresponde a los cerezos en flor del Valle del Jerte, en Cáceres.
      Concretamente en la zona de Las Nogaledas.
      Gracias por tu visita.
      Abrazos.

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  5. Una terrible realidad, por unas monedas se compra un momento de placer, reflexiva y dura poesía, excelente Pedro
    un abrazo fraterno
    saludos

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    1. Si amigo Pedro, la puta realidad en la que, según a qué lado de la avenida te asomes, ves lujo y poder o miseria y servidumbre. La puta vida amigo.
      Gracias por tu nueva visita y me alegro de que te asomes de vez en cuando a morar entre mis humildes letras.
      Un abrazo.

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  6. Así es la vida!
    Para unos buena y para otros no tan fácil.

    Saludos

    Pd
    Vengo influenciada por neustra amiga Chelo y con tu permiso me quedo por aquí...aprendiendo de tí.

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    1. Gracias por tu visita.
      Pues, en este caso, creo que las influencias no son tan malas.
      Si decides quedarte, intentaré sorprenderte de vez en cuando con algún nuevo trabajo.
      Un abrazo.

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  7. Me di una vuelta por tu blog. Sigue adelante, no te detengas! Te mando un abrazo. Walter (Ibarrechea) http://diceelwalter.blogspot.com

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    1. Gracias amigo José por tu visita y tus ánimos.
      Ya he visitado tu página, he pasado y he visto y te prometo regresar.
      Saludos.

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  8. Hola Pedro, ya veo tu gran obra poética. Te mando un abrazo. Saludos

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    1. Gracias José Francisco por el inmerecido adjetivo que antepones a mi humilde obra. Será que has llegado con alguna influencia externa.
      Otro abrazo para ti y sí, continuaré con lo que me gusta que es este trabajo sin más expectativas que las de disfrutar y, en la medida de lo posible, hacer partícipes a los amigos de mi gozo.

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