lunes, 28 de marzo de 2011

… a la hora de los sueños.

Esta mañana,
a la hora en que los sueños
se apresuran a apearse de la noche,
me ha sorprendido la nube
iniciando su ascenso al monte.

Los pajarillos, a esa hora,
despertaban la mañana.

Esta noche,
a la hora en que los sueños
visitan las alcobas,
entre las cuerdas del tendedero,
me ha sorprendido la luna.

La nube dejaba paso
a las tímidas estrellas
que osaban manchar el cielo.

Esta mañana he mirado el sol
y he escuchado el canto
de los pajarillos.

Esta noche, en la terraza,
entre las cuerdas del tendedero,
he mirado la luna
y he creído escuchar tu voz.

Y no era hora de sueños…
ni de pajarillos.

Pedro Vera Sánchez, Trinidad.

2 comentarios:

  1. Un poema hermoso, mi querido amigo Pedro.

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    1. Gracias Mabel.
      Poema leído, misión cumplida. Ya no es mío, es vuestro y vuela con sus propias alas.
      Un abrazo.

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